Todo empezó en…
En Megève, Francia, entre nieve, vino tinto (y Ricard). Nos encontramos por casualidad en enero de 2014.
Juntos regresamos a México para vivir muchos momentos más. Ahí, Julien descubrió el calor de las familias mexicanas, el folclore de una nueva cultura, la comida picante y un nuevo idioma.
De regreso en Francia, Paulina conoció lo amorosas que pueden ser las familias francesas, los 160 días de lluvia de Bretaña, y se dedicó a estudiar un nuevo idioma.